CLIMATOLOGÍA Y

VEGETACIÓN

 

CLIMATOLOGÍA

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Josep Agustí Amela Ibáñez

Introducción geoclimática

La comarca de “Els Ports”, a pesar de su proximidad al mar (unos 50 Km en línea recta) es bastante continental; los inviernos son fríos y largos, los veranos suaves y cortos. Es un clima de transición entre el litoral mediterráneo (que tiene un mínimo pluviométrico estival y un máximo en otoño, dominado por la suavidad térmica tanto en verano –cuando predominan las brisas- como en invierno –con predominio de vientos terrales, el cierzo-) y el clima continental extremado de las partes altas de la meseta septentrional. Es decir, la palabra clave para definirlo sería “clima de transición”, con unas características bastante originales:

•  Una pluviometría estival elevada, no frecuente en el clima mediterráneo.

•  Llegada de brisas marinas que dirigen el ritmo de los vientos y las temperaturas en zonas situadas siempre por encima de los 800 m, mayo a septiembre u octubre.

•  Transición orográfica: los ríos vierten a la cuenca del Ebro (Bergantes). Solo hay tres sectores en la parte oriental que aun pertenecen a las ramblas mediterráneas: el Cérvol, que nace al pie de Torre-miró (concretamente en la Carcellera) y dos barrancos de cuya unión se forma la rambla de Cervera: el barranco de Vallivana, que nace en el puerto de Querol (en el collado de Vallivana), y el de Salvassòria (que baja de Els Fusters y La Llècua).

Esta situación determina una característica fundamental del clima de la zona: se encuentra a sotavento de la influencia directa de las situaciones mediterráneas, por la divisoria entre el Bergantes y las ramblas, pero las alturas occidentales dominantes posibilitan que los temporales de procedencia mediterránea puedan descargar ocasionalmente con notable intensidad dejando de hacerlo más allá de estas últimas sierras donde no se encuentra este soporte occidental. Aun así, es en los tres sectores al este de la divisoria donde esos temporales descargan de lleno.

Temperaturas

Las temperaturas medias en invierno van de los 2ºC a los 5ºC (es decir, existe un verdadero invierno, como mínimo un mes) y en verano las temperaturas medias oscilan entre los 18ºC y los 22ºC según las zonas. Es importante decir que hay microclimas bien diferenciados según la altura, la proximidad o no a un río, el grado de inclinación, el relieve, etc. y eso tiene una importancia fundamental para algunos cultivos, especialmente los frutales que pueden surgir en algunas zonas, mientras que en otras predominan los cereales.

Lugares com Sorita, Catí o El Forcall tienen uno o dos meses de verdadero invierno, mientras que Fredes, Morella, Portell, Olocau o Cinctorres tiene tres. Vilafranca, Castellfort o Coratxà sufren cuatro o incluso cinco meses de invierno.

La amplitud térmica anual es ligeramente continental (poco más de diecisiete grados de diferencia entre el invierno y el verano). Los meses más fríos son enero, febrero y diciembre (en este orden) y el más caluroso julio –si se considera la media de las máximas- o agosto, si se consideran las mínimas.

Las máximas absolutas , con datos oficiales, las tenemos en Castellfort con 37ºC el 13 de septiembre de 1962 y en Morella con 37,8ºC el 7 de julio de 1982, y este mismo día se registró la mínima más elevada (24,5ºC). La situación que las causa es la penetración de aire sahariano a todos los niveles, que impide la convección diurna y por tanto la renovación del aire. Esta situación favorece la inexistencia de brisas marítimas. Por la noche, la contraradiacción de las capas superiores casi anula el enfriamiento por radiación.

Las mínimas absolutas se registraron en Castellfort el 17 de febrero de 1954 con –22ºC. Los datos de Vilafranca serán similares porque las dos poblaciones están situadas a 1125 m de altitud. En Morella, en el mes de enero de 1985 se llegó a –15ºC. La situación causante de estas mínimas es la invasión de aire polar continental procedente de Siberia que produce olas de frio, la última en 1985, pero son históricas las de 1954 y 1956.

Heladas

Las medias mensuales de la Estación Meteorológica de Morella indican los siguientes días de helada por mes.

 

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Septiembre

Octubre

Noviembre

Diciembre

nº de días

12,8

13,6

9,6

6

0,8

0

0

0

0

1

5,4

12,6

Media anual : 61,8 días (tomando una treintena de años de muestra, desde 1960).

Es seguro que por encima de los 1100 m, en las tierras más altas de la comarca, se pueden producir heladas débiles en junio y en septiembre. Hay unas heladas muy características que son las de inversión térmica producidas con situación anticiclónica, durante las noches serenas en las llanuras altas o en los fondos de los valles, donde se invierte el orden normal atmosférico y el aire más frío se sitúa por debajo del aire más cálido de arriba. Es en las llanuras del Bergantes, del Moll y del Llivis donde, con la situación descrita, se pueden producir heladas muy fuertes. Un caso ejemplar sería la madrugada del 17 de septiembre de 1963, que marcó la mínima extrema de toda la zona aquel invierno: -6ºC en Castellfort, -10ºC en Morella y –17ºC en Aiguaviva (población próxima a Sorita, en la ribera del Bergantes, comarca del Matarranya).

Temperaturas medias de Morella

 

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Septiembre

Octubre

Noviembre

Diciembre

Anual

Temperat.

media de las máximas

7,3

8,5

10,9

13,9

18,6

22,7

26,3

26,0

22,4

16,2

11,5

7.7

16,0

Temp.

media

3,6

4,5

6,5

9,1

3,4

7,1

20,3

20,3

17,2

12,0

7,7

4,4

11,3

Temperat.

media de las mínimas

-0,2

0,6

2,1

4,3

8,2

11,5

14,3

14,7

12,0

7,9

3,9

1,1

6,7

Dias al año de máximas >30ºC

-

-

-

-

0,1

1,4

8,4

4,2

0,6

-

-

-

14,7

Dias al año de mínimas >20ºC

-

-

-

-

-

0,2

3,4

0,6

0,4

-

-

-

4,6

Humedad

Los meses más secos son los de latas temperaturas, especialmente julio, y los más húmedos son fríos –noviembre y febrero. Hay también una alta humedad en los meses de agosto y septiembre, explicable por la inestabilidad de las tormentas y la persistencia del régimen de brisas.

La niebla, la “aigualera” y la escarcha son tres fenómenos de condensación o sublimación de la humedad en la superficie del terreno o en su proximidad. Los datos de Morella son bastante significativos: 11.6 días de media al año con una humedad relativa (HR) superior al 90%, 36 días superior al 80% y 44,8 días inferior al 35%. La niebla está presente una media de 25,6 días al año, pero conviene distinguir dos clases de niebla: unas por irradiación nocturna a partir de tres días anticiclónicos afectan las llanuras, valles y “molls” con una HR prácticamente del 100%, con una gran sensación de frío, aunque la temperatura no sea baja. Las otras nieblas son el contacto de las nubes bajas con las montañas, que aumentan las sensación de frío porque suele darse esta situación junto con viento: normalmente corresponden a días lluviosos.

En un año hay unos 79,2 días de “aigualera” y 36,2 días de escarcha. La primera helada suele producirse en tierras altas en septiembre y hay que esperar a octubre o noviembre en las tierras más bajas. Las últimas heladas se producen, también según las zonas, de marzo hasta mayo o junio. La “aigualera” y la escarcha se producen en noches serenas, cuando la humedad llega al 80%. La frecuencia de la escarcha está ligada a la evolución de las temperaturas: Las “aigualeres” son propias del otoño, especialmente en septiembre, debido al desfase entre el ritmo solar y las temperaturas (noches bastante largas y aire templado y húmedo). El mínimo va de marzo a julio y es absoluto este último mes (noches cortas para un aire, en primavera, aun frío y poco húmedo). Escarcha y “aigualera” aportan agua a la vegetación y se puede considerar que cuatro días de escarcha o “aigualera” son equivalentes a un día de lluvia débil.

Precipitaciones

Son de transición entre las de régimen mediterráneo y el propio del Sistema Ibérico interior central o el de la Depresión del Ebro, según que las zonas pobladas estén cerca de los valles, los ríos o las cumbres de las montañas. Igualmente, según la localización, llegarán las situaciones de Levante claramente, como en Catí, pero en la zona central (Vilafranca, Morella) llegan en general disminuidas, como las de poniente, debilitadas por el desgaste del recorrido por toda la Ibérica. En el sector mediterráneo se da una precipitación anual próxima a los 700 mm pero la mayoría de la comarca está cerca de los 600 m. En el valle del Bergantes, por debajo del Forcall son inferiores a los 550 mm La mayor pluviosidad se da en la divisoria de aguas entre el Ebro y las ramblas mediterráneas (la Tinença, la Torre-miró, el Tossal Gros, els Fusters y Ares) con más de 700 mm anuales.

Por estaciones , el otoño es la más lluviosa y especialmente el mes de octubre, por advección de Levante con Gota Fría. Diciembre también tiene pluviosidad alta y a la primavera hay un máximo secundario, destacando el mes de mayo con más nitidez cuanto más al interior. En gran parte de la comarca llueve más en verano que en invierno. El número de días de lluvia oscila de 60 a 80. La irregularidad interanual, a la vista de las series más largas que son las de Morella, oscila entre los 896 mm de 1959 y los 396,9 de 1970.

La máxima precipitación con lluvia continuada corresponde al temporal de 13 al 18 de octubre de 1962 con 392,5 mm en Xert (el Maestrat); 357,2 en Catí y 337 mm en Castellfort. Para valores en 24 horas y en días continuados, los valores más bajos se dan en el valle del Bergantes, por debajo del Forcall; y entre los núcleos de población habitados, en Hortells. Los máximos se encuentran nuevamente en la divisoria y los barrancos orientados hacia el mar.

El más problemático respecto a las riadas en los cursos fluviales, es el Bergantes al paso por el término de Morella. Como curiosidad, nombraremos la mayor crecida de los últimos años: sucedió el 23 de octubre de 1967 y en Sorita el río llegó a los 1560 m 3 /seg., es decir, dos veces y media los valores normales del Ebro a su paso por Tortosa.

Precipitación media del observatorio de Morella en l/m 2

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Septiembre

Octubre

Noviembre

Diciembre

ANUAL

28

38

37

46

77

62

42

34

56

73

55

55

603

Tormentas y granizo

La comarca de “Els Ports” tiene una gran inestabilidad estival, que se manifiesta con una alta frecuencia de días de tormenta (unos 29 al año) que aumentan hacia el interior (en Catí solo son una veintena).

Por ello desaparece el típico mínimo pluviométrico estival del Mediterráneo. La mayoría de las tormentas (un 75 %) siguen la trayectoria NW-SE desde Bordó o Palomita, donde se forman. Un 20% se forma en las sierras del norte (la Torre-miró, Beseit) y son muy peligrosas porque la mayoría descargan piedra. El 5% restante viene del Sur, Sur-Este y Este, en temporales de Levante. La mayor frecuencia de granizadas se produce en el mes de mayo ( el periodo normal va de abril a octubre) Hay 5,6 días en Morella, 3,9 en Vilafranca y 2,8 en Catí de media anual.

Nieve

Las nevadas dependen de la altura del lugar. Por encima de los 1100 o 1200 m (Castellfort, Coratxà y Vilafranca) están por los 20 días al año. A los 100 m (Morella) la media es de 18 días y por debajo de los 800 m (el Forcall, Herbers o Vallibona) son unos 8 días, si bien hacia la costa, aunque sea la misma altitud (el caso de Catí) solo son unos 3,6 días al año de media. En las tierras altas puede nevar de septiembre a mayo o junio y van disminuyendo los meses a medida que baja la cota altitudinal. La situación causante de las nevadas es la misma que la de las lluvias: “gota fría” en niveles altos y advección de Levante en superficie, de noviembre a marzo, que causan problemas en los principales puertos (les Cabrelles 1320 m, la Torre-miró 1259 m, el Coll d'Ares 1134 m y Querol 1020 m)

Balance hídrico

En Morella, de donde hay datos más completos, hay dos meses de déficit hídrico. Desde Octubre hay acumulación en el suelo y se cubre la capacidad de retención en diciembre y durante el resto del invierno y buena parte de la primavera percola el agua sobrante. El balance será semejante en la tierras más altas y aumentará el déficit hídrico al bajar de altitud y hacia el Este.

Viento

No hay anemómetro en toda la comarca y por tanto la velocidad y las calmas son aproximadas. La serie más completa la tenemos en Morella, para las frecuencias medias. Los valores principales para el eje NW-SE de los valles y sierras ibéricas pueden servir para gran parte de la comarca. Generalizando, podemos decir que hay dos direcciones fundamentales: de octubre a abril soplan mayoritariamente vientos “terrals”, del cuarto cuadrante (W-N). de mayo a septiembre soplan brisas marítimas mediterráneas del segundo cuadrante (E-S) aunque muchos días de verano las calmas representan más del 50% del tiempo. En la zona central de la comarca, las brisas suelen comenzar a las 10 y terminan las 19 o 20 horas (solares). La consecuencia más importante es que se produce una suavización térmica diurna considerable en pleno verano. En invierno el NW o cierzo es mayoritario y además fuerte, con una media de 60 días/año que aumenta la sensación de frío. Los vientos fuertes tienen un máximo en diciembre (NW) y el mínimo en junio y julio; el periodo más significativo es de octubre a abril. En Morella, el % de dias al año con viento dominante es el siguiente:

N

NE

E

SE

S

SW

W

NW

CALMA

7,3

4,9

5,2

31,7

5,7

1,2

8,3

33,2

2,5

Insolación

El mes de octubre de 1982 se instaló en la Estación de Morella el único heliógrafo de la comarca para medir las horas de insolación eficaz y aunque la serie de datos es corta, podemos sacar unas breves conclusiones. Las horas anuales de sol están al rededor de las 2500 o 2600, aunque hay años con una insolación bastante menor, com el 1983 (2389,5 h) o el 1988 (2363,3 h). La altitud de la comarca se traduce en una atmósfera limpia sobre todo después de los pasos frontales y con aire seco y frío, como sucede generalmente en invierno. Podríamos exceptuar las zonas bajas con más nieblas. Por meses, enero es el de menor insolación eficaz y julio el de insolación más alta, con unas horas por mes de 175 y 330 respectivamente.

Observadores meteorológicos

Desde el siglo XIX se han hecho observaciones anónimas en la comarca. En Morella se conoce a través del libro de J. Segura i Barreda “ Morella y sus aldeas” . El interesado y curioso Alberto Martí hizo observaciones durante tres años (1858-60) con un termómetro de escala Reaumer. Como información curiosa, se comprueba que en julio, entonces como ahora, se registró la temperatura máxima (36ºC, una vez traducidos) y la mínima en febrero y marzo de 1860 con –7,5ºC. después vinieron los Escolapios que dieron ya información oficial en periodos que concluyen en 1972. desde 1978 vuelve a funcionar la Estación Meteorológica, llevada primero por yo mismo i desde 1985 por mi hermano Joan. También se dieron informaciones de Castellfort. Actualmente Vilafranca y Morella son la únicas estaciones que funcionan en la comarca.

SÍNTESIS CLIMATOLÓGICA

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Clima mediterráneo de transición entre el del litoral y el de la meseta interior.

TIPO

El clima de Morella es Mediterráneo interior (de montaña) .
Se ve influenciado por la altitud (
1.000 m sobre el nivel del mar).
Los veranos son cortos y suaves. Los inviernos, largos y fríos. La primavera y el otoño, cortos.
Precipitaciones moderadas, en otoño y primavera.

Temperatura media

Máxima absoluta

Mínima absoluta

11.6°C

37 .8°C (1982)

-19°C (1954-56 )

Precipitación media

580.8 mm

Precipitación Anual (2003 )

876.4 l/m²

Viento dominante

NW 33%

Horas de insolación media

225,1h/mes.

Radiación solar media

4,2 Kwh/m² día

Térmicamente:

Inviernos duros (Temp. medias entre 2ºC y 5ºC) y veranos suaves (Temp. medias entre 18ºC y 22ºC)

Heladas numerosas (media de 62 al año), frecuentes de octubre a mayo.

Precipitaciones y humedad:

Precipitación relativamente alta para un clima mediterráneo (600-700 l/m 2 )

Variación interanual no excesiva para un clima mediterráneo (400-900 l/m 2 )

Precipitación estival relativamente elevada, no frecuente en el clima mediterráneo.

Nevadas frecuentes (18-20 días al año) a partir de los 1000 m de altitud.

Tormentas de verano frecuentes que disminuyen la sequía estival.

Nieblas y “aigualeras” frecuentes que incrementan la humedad ambiental.

Humedad relativa solo 45 días al año inferior al 35%.

Déficit hídrico un par de meses al año.

Vientos dominantes:

De octubre a abril, los vientos “terrales” (NW)

De mayo a septiembre las brisas marítimas (SE)

Hay microclimas bien diferenciados según la altura, la proximidad o no a un río, el grado de inclinación, el relieve, etc. y eso tiene una importancia fundamental para la vegetación.

 

 

 

 

 

Situación

43º 37' N

0º 06' W

970 m

Temp.

media anual

11,05ºC

Precipitación

media anual

572,9 l/m 2

 

Figura1. Atlas climàtic de la Comunitat Valenciana.

A.J. Pérez Cueva

 

  Fuente: www.morella.net/eltemps (José Agustí Amela)

CLIMA DE LAS MONTAÑAS DEL NW

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Es uno de los sectores más lluviosos de la Comunidad Valenciana (unos 650 mm. anuales de media) con un ritmo anual marcado por máximos equinocciales semejantes y un verano relativamente fresco y húmedo. Presenta un equilibrio relativo entre las precipitaciones producidas por flujos zonales, las causadas por temporales de levante y las de origen convectivo; el resultado de ello es que las precipitaciones sean más regulares y las sequías menos pronunciadas que en otras zonas de la Comunidad.

Desde el punto de vista térmico, es el clima más frío de la Comunidad ya que coinciden los tres factores climáticos: mayor altitud, mayor latitud y relativo alejamiento del mar. La nieve tiene una presencia importante y las heladas son frecuentes en un largo periodo del año.

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Temperaturas medias anuales entre los 13ºC y los 8,5ºC de S. Joan de Penyagolosa, a 1400 m. de altitud.

Desde los 800-900 m. las temperaturas medias primaverales quedan por debajo de los 10ºC y comienza el empobrecimiento clorofílico de los vegetales.

Los meses de invierno oscilan entre 6ºC y 2ºC y posiblemente se llega a temperaturas medias negativas, al menos en enero, en las alturas del Penyagolosa, desde los 1700 m.

La continentalidad se manifiesta claramente en el hecho de que las precipitaciones caen en forma sólida durante 10-15 días al año: El periodo más frecuente incluye diciembre, enero y febrero, con una media de 2-3 días cada mes. Suele haber 20-30 días de escarcha entre septiembre y finales de abril, y un gran número de días de helada, que en S. Joan de Penyagolosa llegan a 46 días al año, con unos valores extremos entre – 18ºC y –20ºC.

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Observatorio

Situación

Altitud

MORELLA

43º 37' N - 0º 06' W

970 m.

SAN JOAN DE PENYAGOLOSA

40º 15' N - 0º 21' W

1400 m.

CASTELLFORT

40º 30' N - 0º 11' W

1181 m.

PRECIPITACIÓN

Medias mensuales y media anual

Observatorio

E

F

M

A

M

Jn

Jl

A

S

O

N

D

ANUAL

MORELLA

36,0

25,2

36,4

53,2

61,6

63,7

24,5

39,2

49,7

80

55,7

47,8

573

SAN JOAN DE PENYAGOLOSA

40,9

43,0

43,4

90,0

84,8

81,7

42,2

57,5

74,2

97,0

108

80,8

843

CASTELLFORT

27,2

16,7

27,3

51,4

75,5

76,9

45,6

43,6

38,5

74,2

89,0

58,8

625

TEMPERATURA

Medias mensuales y media anual

Observatorio

E

F

M

A

M

Jn

Jl

A

S

O

N

D

ANUAL

MORELLA

3,7

4,2

6,0

8,3

12,2

16,6

20,6

20,1

17,2

12,2

7,2

4,3

11,05

SAN JOAN DE PENYAGOLOSA

2,3

3,2

5,2

6,7

9,6

12,5

17,4

16,1

12,9

8,9

5,3

3,3

8,61

CASTELLFORT

6,0

5,8

7,3

8,9

13,0

16,7

20,6

20,2

17,5

12,2

8,3

5,4

11,83

Pérez Cueva, A.J. (1994). Atlas climàtic de la Comunitat Valenciana- 1961-1990. Generalitat Valenciana.

La vegetación de las cercanías de Morella

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Antoni Conca Ferrus

La vegetación de un área está directamente relacionada con la climatologia y la naturaleza del suelo. Rivas-Martínez estableció una serie de índices climáticos que relacionan los factores climáticos (temperatura y precipitación) con su vegetación. Para la región mediterránea, se ordenan, en función de su índice de termicidad o mediterraneidad, del más cálido al más frío, de la siguiente manera: Termomediterráneo, mesomediterráneo, supramediterráneo, oromediterráneo y criooromediteráneo. Las áreas que prospectaremos se encuentran incluídas mayoritariamente en el supramediterráneo, apareciendo el mesomediterráneo en los alrededores del monasterio de la Vallivana y el oromediterráneo en las partes culminales del Penyagolosa.

 

El índice de termicidad o mediterraneidad se puede calcular así:

T= Temperatura media anual

m = Media de las mínimas del mes más frío

M = Media de las máximas del mes mas frío.

It = Índice de termicidad

En cada uno de estos estadios, de acuerdo con la precipitación media anual (P), se pueden distinguir varios tipos de vegetación, que se corresponden con el tipo de ombroclima. En las cercanías de Morella se da un ombroclima seco hacia la costa ( P entre 350 a 600 mm anuales) y subhúmedo en el resto ( P entre 600 a 1000 mm anuales).

El substrato es predominantemente calcáreo y forma suelos básicos. Únicamente en escasos enclaves de los alrededores del Penyagolosa (el Rebollar, el Rosdenar...) se forman suelos ácidos.

Formaciones arbóreas de los alrededores de Morella

Carrascales continentales ( Quercetum rotundifoliae )

Es sin duda la formación vegetal más extendida sobre materiales calcáreos. La encontraremos prácticamente en todas las excursiones programadas (Mas de la Mariana-pla d'Ares, Penyagolosa (solana del mas de l'Espino), Vallivana y la Tinença de Benifassà). Su estructura resulta bastante simple. En el estrato arbóreo encontraremos la carrasca ( Quercus ilex subsp. ballota ) que forma un manto entre 5 y 10 m de altura, a veces con numerosos claros en función de la competencia del suelo. El estrato arbustivo se compone de un conjunto de elementos más o menos espinescentes como los enebros ( Juniperus communis y Juniperus oxycedrus ), retama loca ( Osyris alba ), sabina ( Juniperus phoenicea ), etc. Los elementos lianoides son escasos, sólo presentes en las zonas umbrías donde podemos localizar la hiedra ( Hedera helix ) y la madreselva ( Lonicera etrusca ). El estrato herbáceo está integrado por el lastón ( Brachypodium retusum ), lastoncillo ( Carex halleriana ), violeta ( Viola alba subsp. dehnhardtii ), sello de Salomón ( Polygonatum odoratum ), heléboro fétido ( Helleborus foetidus ), etc.

Estos carrascales presentan, como primera etapa de substitución, en las áreas de ombroclima seco, un matorral integrado por la coscoja ( Quercus coccifera ), enebros ( Juniperus communis y Juniperus oxycedrus ), sabina ( Juniperus phoenicea ), jazmín amarillo ( Jasminum fructicans ), etc. Sin embargo, en las zonas de ombroclima subhúmedo encontramos, como primera etapa de substitución, espinares y empalizadas de rosales y zarzales ( Pruno-Rubion ulmiifolii ) con endrino ( Prunus spinosa ), espino blanco ( Crataegus monogyna ) rosales silvestres ( Rosa sp.) zarza ( Rubus ulmiifolius ) etc. Estas formaciones arbustivas altas dan paso a un matorral integrado fundamentalmente por piorno ( Erinacea anthyllis ), salvia ( Salvia lavandulifolia ), rabos de gato ( Sideritis incana, pungens , ...), espliego ( Lavandula angustifolia ) etc.

Robledales con quejigo ( Violo-Quercetum valentinae )

Encontramos esta formación vegetal en las áreas de ombroclima subhúmedo de los estadios meso y supramediterráneos sobre suelo calcáreo. En las excursiones programadas podemos localizar fragmentos en el Mas de la Mariana-pla d'Ares, Vallivana y la Tinença de Benifassà. Este bosque ocupa una posición intermedia entre la vegetación perennifolia mediterránea y la caducifolia eurosiberiana, ya que su principal elemento integrante es el quejigo ( Quercus faginea subsp valentina ), un árbol de hojas pequeñas y punzantes, pero caducas en su casi totalidad. En la Vallivana la carrasca acompaña al quejigo, pero en otros lugares, como la Tinença de Benifassà encontramos caducifolios como el mostajo ( Sorbus aria ), el serbal ( Sorbus domestica ), el arce ( Acer opalus subsp granatense ), etc. En el estrato arbustivo se da el boj ( Buxus sempervirens ), guillomo ( Amelanchier ovalis ), espino blanco ( Crataegus monogyna ), cerecino ( Prunus malaheb ) y lianas como la madreselva ( Lonicera etrusca ) y la hiedra ( Hedera helix ). El estrato herbáceo es rico en plantas características, como la violeta de los robledales ( Viola willkommii ), el heléboro fétido ( Helleborus foetidus ), la hepática ( Anemone hepatica ), la primavera ( Primula veris ) etc.

Estos robledales secos dan como primera etapa de substitución espinares y empalizadas de rosales y zarzales ( Pruno-Rubion ulmiifolii ), con formaciones posteriores subarbustivas de piorno y salvia y, finalmente pastizales de laston como formación herbácea.

Robledal de rebollo (Cephalanthero- Quercetum pyrenaica)

En los escasos afloramientos silíceos del Penyagolosa encontramos un bosque peculiar, dominado por la presencia del rebollo ( Quercus pyrenaica ), árbol semicaducifolio como el quejigo, pero de gruesas hojas lobuladas. Su carácter estolonífero es el responsable de la pobreza en especies de los estratos arbóreo y arbustivo. Por contra el estrato herbáceo es muy rico en elementos peculiares, como la orquídea Cephalanthera rubra , la verónica ( Veronica chamaedrys ), la filipéndula ( Filipendula hexapetala ), el helecho común ( Pteridium aquilinum ), etc. La mejor representación de esta formación se localiza en el Mas del Mançanar, en el Macizo del Penyagolosa. Por el resto de afloramientos silíceos de la misma zona encontramos ejemplares aislados o en pequeños grupos con el elemento herbáceo típico de esta población.

Su degradación da lugar a espinares en primer término, pero posteriormente se produce un estrato arbustivo muy peculiar con estepares y brezales, entre los que destacan de forma significativa el Cistus populifolius , C. laurifolius , Calluna vulgaris , Erica arborea , E. scoparia y Pteridium aquilinum.

Pinares de pino albar ( Sabino-Pinetum sylvestris )

En los lugares más elevados del Penyagolosa, dentro del estadio oromediterráneo, encontramos, como bosque climácico, estos pinares, que presentan como elemento arbóreo el pino albar ( Pinus sylvestris ), árbol elegante y esbelto, con la corteza de su mitad superior de color anaranjado. Como sotobosque la sabina de montaña ( Juniperus sabina ) y el enebro ( Juniperus communis subsp. hemisphaerica ), Prunus prostata y Rhamnus saxatilis , todos ellos formando matas más o menos bajas o ceñidas al suelo que cubren en forma de manto los claros del pinar.

Su degradación da lugar a espinares claros y, posteriormente, a matorrales de piorno y ajedrea de montaña ( Satureja montana ). Finalmente, pastizales claros de lastón.

Otros pinares

En la mayor parte de las zonas que visitaremos, se dan pinares secundarios como producto de repoblación, que ocupan lugares que son potencialmente de robledales o pinares de pino albar. Estos pinares artificiales están compuestos, fundamentalmente, por pino negral ( Pinu s nigra subsp salzmanii ), pino rodeno ( Pinus pinaster ) y el mismo pino albar ( Pinus sylvestris ). Su sotobosque es el típico de las formaciones climácicas que substituyen.

Formaciones de ribera

Los ríos, entendidos como corrientes continuas de agua, son muy escasos en los alrededores de Morella; generalmente se trata de torrenteras y ramblas que únicamente llevan agua después de las lluvias torrenciales. Es por ello que también resultan raras las formaciones de ribera bien estructuradas. Entre los árboles riparios que podemos localizar se encuentran los sauces ( Salix atrocinerea ), fresnos ( Fraxinus angustifolia ), álamos blancos ( Populus alba ), álamos negros ( Populus nigra ) y olmos ( Ulmus minor ). Este último prácticamente se encuentra formando estrato arbustivo porque los grandes ejemplares han sido destruidos por la grafiosis.